Las horas que me tomó, Ashley Frangie

El jueves 14 de Mayo inició la presentación de la colección de imágenes que conformaron la obra “Las horas que me tomó”, autoría de la fotógrafa Ashley Frangie, bajo la curación de Karla Cova Villa.

La colección es una representación de un proceso que describe la artista, inicia con un despertar involuntario vivido un par de meses atrás. Es la exposición de un episodio de duelo de la Artista, convertido en relatos cotidianos para su propio entendimiento.

“La vida consiste en arder en preguntas. Encuentros furtivos que advierten arrebato. Cuando se instala el frenesí en los enigmas, recordamos que no somos nada más que polvo de estrellas haciendo del amor un cálculo matemático equivocado. La importancia de improvisar para que la rutina no sea la única prueba de la existencia del hombre, es tan bella como el encuentro fortuito entre un paraguas y una máquina de coser sobre una mesa de disección”.

El arte parece tener un vocabulario abstracto. Mi interpretación del mensaje que Ashley nos comparte en esta colección es una metáfora. Leo en sus imágenes una aseveración que nos dicen que estamos dormidos en el mundo en el que vivimos, en medio de espacios llenos de vida y rodeados de belleza; la vida misma a diario nos hace perder noción del lugar en el que estamos, y eso nos priva de admirarla, embargándonos en ocasiones de un sentimiento de soledad. Lo alentador de esta obra es que a pesar de estar inmersos en dicha “abstracción” de la realidad, llega un llamado a nuestras vidas que nos hace despertar para salir a la luz poco a poco, para descubrir las cosas que nos hemos privado de ver, escuchar, oler, hablar y sentir.

Conoce más de la obra de Ashley en ashleyfrangie.com

Ask or Say anything to me