Fast Fashion, la exposición que exhibe el lado oscuro de la moda

Estuve en enero de visita en la ciudad de Colonia, Alemania para asistir a la Feria Internacional del Mueble e Interiorismo IMM, y tuve la suerte de estar libre un viernes por la noche, y mientras paseaba en metro pasé frente a un espectacular que decía Fast Fashion, The Dark Side of Fashion; algo me dijo que era una exposición y acerté, era la exhibición que se instaló en el museo Rautenstrauch- Joest del 12 de octubre 2018 al 24 de febrero 2019.

La exposición fue diseñada en el museo für Kunst und Gewerbe de Hamburgo, Alemania en el año 2015 a manera de eco después de incidentes sucedidos en Pakistan y Bangladesh, en donde por causa de derrumbes e incendios de fábricas se perdieron la vida de más de mil personas.

El objetivo de la exhibición es resaltar las problemáticas más grandes dentro de la industria de la moda, cuestionando cómo es que en la actualidad cuesta menos una playera que una taza grande de café, y cómo el precio de las prendas nos dice tanto sobre la vida de las personas que hacen estas prendas.

La exposición Fast Fashion hace un repaso muy crítico de la industria textil, con el objetivo de crear consciencia sobre el consumo de la moda. Revela cómo mientras los consumidores y negocios lucran de la práctica del regateo en los precios, otros pagan un costo humano muy alto.

The Dark Side of Fashion presenta a través de fotografías, videos, afiches, y obras de artistas contemporáneos información científica e investigación social sobre las consecuencias del Fast Fashion.

La exposición me llegó directo al corazón y la cabeza, voy a decirte las 3 cosas que me mantienen cuestionando mis hábitos y preferencias:

  • Colección fotográfica del derrumbe después del incendio del edificio Rana Plaza en Bangladesh en el año 2013 que dejó más de 1,134 muertos. Esto me hace reflexionar sobre los precios de las prendas hoy en día, las condiciones de trabajo y salarios justos.
Photography:
 © Taslima Akhter, Activist & Photographer, lives and works in Dhaka, Bangladesh, 2013.
  • Videos publicados por PETA (acrónimo en inglés de People for the Ethical Treatment of Animals), la organización dedicada a la protección de los animales, que muestra el momento en que violentamente conejos y borregos son rapados para obtener su piel. Este video me rompió el corazón, no tengo palabras para describir el horror que sentí al verlo.
  • El documental Unravel del director Meghna Gupta, del cual los protagonistas son los trabajadores de una fábrica de reciclaje textil en Panipat, India en donde se reciben bultos de ropa provenientes del Occidente del mundo. El documental expone lo que estas personas imaginan o saben sobre porqué les llega tal cantidad de prendas; se deja ver que ellos creen que el agua es tan cara para los Occidentales, que entonces compramos y desechamos ropa para no lavar y gastar agua. Nunca había pensado en cómo somos percibidos por la gente de Oriente, y hasta cierto punto me dio risa ver como estas personas se sienten intrigadas por conocernos, creen que somos hermosos y privilegiados y al mismo tiempo estúpidos por deshacernos de nuestra ropa que está prácticamente nueva.

Más datos se comparten en la exposición como gráficas que explican el costo de los textiles respecto a los salarios- costo de vida en países en Asia, los accidentes que ha provocado el sand-blasting que es la técnica de desgaste de mezclilla que consiste en disparar a presión arena (práctica ya prohibida en Vietnam), la problemática del uso de químicos en textiles, la problemática el creciente uso de algodón, el uso de pesticidas que ha llevado a delicados problemas a la salud, y el desperdicio de agua en la fabricación de prendas.

Entre piezas científicas también se mostró la obra Fontana Uno de la artista contemporánea Andrea Vogel, quien hace una crítica de la composición de las prendas hechas con derivados del plástico, y el consumo de agua de cada una ellas conllevando al desperdicio.

Y lo más interesante de la exhibición es que se complementó con una exposición hecha por el laboratorio de Slow Fashion de Colonia sobre técnicas de textiles tradicionales y sustentables de varias culturas del mundo que están experimentando un renacimiento como un movimiento de conciencia global.

Los ciudadanos del mundo no podemos culpar a la industria o al Fast Fashion de las problemáticas actuales sin aceptar la responsabilidad que nos corresponde al ser quienes demandamos productos a precios bajos, somos nosotros los que definimos el rumbo de la industria. Es nuestra responsabilidad informarnos más sobre el tema y tomar mejores decisiones para una sociedad más justa y un planeta más limpio. Esta es mi conclusión después de ver esta exposición.

Para saber más sobre la exhibición visita el sitio oficial.

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